Era un día en el que mi madre y yo empaquetamos nuestra ropa hacia un lugar de Guatemala, específicamente en Alta Verapaz, un departamento de la Ciudad de Guatemala que elegimos para explorar y disfrutar. Después de muchos ahorros, logramos conseguir el suficiente dinero para iniciar nuestro viaje hacia una de las maravillas de Guatemala.
Nuestra llegada terminó en Cobán, una ciudad de Guatemala con la catedral de Santo Domingo, el parque de las Victorias y las grutas de Lanquín.
La primera actividad cercana en Cobán fue Orquigonia, un santuario natural de una de las flores características de Guatemala, las orquídeas, además de otras bellezas de la naturaleza. —¿Estamos llegando? —pregunté emocionado. —Falta poco, solo unos minutos —aseguró mi madre. Una vez que llegamos, pudimos ver estructuras artísticas, aves en su hábitat natural y, claro, información sobre las orquídeas. Después de ver las muchas especies de flores, nos retiramos de Orquigonia para explorar otras maravillas de Guatemala.
Nuestra llegada terminó en Cobán, una ciudad de Guatemala con la catedral de Santo Domingo, el parque de las Victorias y las grutas de Lanquín.
La primera actividad cercana en Cobán fue Orquigonia, un santuario natural de una de las flores características de Guatemala, las orquídeas, además de otras bellezas de la naturaleza. —¿Estamos llegando? —pregunté emocionado. —Falta poco, solo unos minutos —aseguró mi madre. Una vez que llegamos, pudimos ver estructuras artísticas, aves en su hábitat natural y, claro, información sobre las orquídeas. Después de ver las muchas especies de flores, nos retiramos de Orquigonia para explorar otras maravillas de Guatemala.
Nuestra siguiente parada fue Plaza Magdalena, un centro comercial grande e importante de las Verapaces (Alta Verapaz). —Qué genial, ¿pero solo venimos para explorar el lugar? —dije con intriga. —No, podemos permitirnos el lujo de comprar algo. Tal vez una golosina —mencionó mi madre. El centro estaba rodeado de tiendas de muchos estilos: comida, ropa, muebles, entre muchas otras cosas. Y no olvidemos mencionar el estilo que lleva el centro comercial, con columnas de metal que sujetan el techo, además de unas ventanas cuadriculadas. Ese fue un genial centro comercial, aunque solo pudimos comprar un puñado de golosinas y algún que otro dulce, pero no podemos ignorar el hecho de que explorarlo fue divertido.
Nuestra última parada antes de volver a nuestro país de origen fue Coffee Tour Chicoj, un hermoso lugar donde sirven deliciosos cafés en medio de un hábitat natural, y que también posee atracciones. Emocionados, decidimos ir primero por una de las atracciones, la cual se titulaba Canopy. Consiste en deslizarse por los aires sujetado a una polea, pero claro, primero estaban las plataformas para posicionarnos, una de las cuales estaba ligeramente mojada con agua. Entonces, cuando era mi momento de ir, fui rápidamente sin darme cuenta de que accidentalmente pisé el agua (anteriormente mencionada), haciendo que me deslizara de la plataforma y cayera, causando terror en la gente de alrededor que miraba mi caída.
Afortunadamente, el agua era lo suficientemente profunda para evitar que chocara con el suelo o rocas, pero ahora el problema era salir de ella. Cabe mencionar que en ese momento mis habilidades de nado no eran muy buenas, lo que hizo que me desesperara e intentara encontrar algo a lo que sostenerme o dirigirme a una pendiente elevada cercana. Fueron unos agonizantes segundos, pero luego de eso, encontré un palo de madera incrustado bajo el suelo, el cual me dio la posibilidad de sostenerme, recoger aire y avanzar a un lugar seguro, mojado pero vivo.
Sin dudas, eso fue extremo y quedará marcado como una advertencia de cuidado, aunque luego de ese momento tenso, decidimos tomar un café antes de irnos de las maravillas de Guatemala.
Sin dudas, eso fue extremo y quedará marcado como una advertencia de cuidado, aunque luego de ese momento tenso, decidimos tomar un café antes de irnos de las maravillas de Guatemala.

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