Cuando era pequeño, me llevaron al Refugio de Vida Silvestre del Caño Negro en un viaje escolar. Los administradores de la salida habían planeado qué animales íbamos a ver allí.
Recuerdo que me quejaba mientras caminábamos porque hacía mucho sol y me había olvidado mis lentes oscuros.
Después de ver algunos animales, nos topamos con unos caimanes en medio del puente peleando, probablemente por las hembras o el territorio.
Ya sabía qué animal era porque había leído información sobre ellos. Noté que se diferencian de los cocodrilos porque los colmillos inferiores de los caimanes solo se ven cuando tienen la boca abierta, mientras que los cocodrilos se ven incluso cuando la boca está cerrada.
Los administradores nos dijeron que simplemente debíamos esperar a que se metieran en el agua, lo que no tardó demasiado, unos 5 minutos. por eso, llegamos un poco tarde a nuestro destino.

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