Un portal mágico

Una vez, mi familia y yo nos fuimos de viaje a El Salvador, especialmente a una cabaña ubicada en Santa Ana. Salimos a las 20 horas. Íbamos por la ruta muy rápido hasta que doblamos en una curva y nos encontramos con lo que parecía un río. Sin embargo, resultó ser un portal a otro mundo.
En este lugar, había mucha gente en autos de un solo color: rojo. La gente parecía muy rara. Teníamos que volver, pero no sabíamos cómo. El lugar era muy colorido y había muchas casas de colores con techos de madera. Después de buscar, encontramos una mansión blanca y grande. Entramos y adentro vivían unos ancianos que sabían cómo volver al mundo normal. Nos contaron que había un portal para volver del otro lado.
Para llegar allí, teníamos que cruzar una selva venenosa ubicada a 4 km de la mansión. Fuimos hacia allí y tuvimos que atravesar una laguna llena de cocodrilos, saltando entre las piedras. Luego, encontramos una choza que nos brindó comida para seguir avanzando. Avanzamos un poco más por un camino de tierra hasta que llegamos al portal. Lo atravesamos y finalmente nos dirigimos hacia nuestro destino: El Salvador. 
Diamela Salto - 2do B


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